Cuando una persona compra o vende artículos robados financia a los ladrones para que sigan cometiendo estos delitos, ya que al adquirir productos de dudosa procedencia para “ahorrar dinero” lo que hace es convertirse en cómplice y víctima al mismo tiempo.

Para esto creamos 10 personajes moldeados en 3D, inspirados en estereotipos colombianos que nos permitieran romper con el lenguaje tradicional con que se abordan estos temas sensibles, con estos personajes animamos cápsulas para cine, televisión y digital en la cual se evidencia de forma directa, cómo una persona que compra cosas robadas puede convertirse en víctima de sus acciones.

De igual forma invitamos a todos a realizar #negociosconprincipios y denunciar la ilegalidad a través de una aplicación que lanzamos para hacerlo de forma rápida y segura.